Cinco consejos para poner el aire acondicionado del coche y ahorrar combustible

¿Es posible equilibrar el uso del aire y el incremento del consumo del coche? Parece contradictorio, pero es posible si sigues estos consejos para sacarle provecho

por Elena S. Bartolomé /


Usar el aire acondicionado hace que el consumo suba entre un 5 y un 20% en función del coche. Pero, hoy en día, ¿quién se imagina un viaje en verano sin la temperatura adecuada? Aunque en el mundo del motor hay coches ‘low cost’ que no llevan este equipamiento de serie, se ha convertido en algo indispensable. Es cierto que con los actuales precios del combustible, encenderlo hará que el viaje sea más caro… a no ser que se pongan en marcha algunos trucos como estos. No sólo ayudarán a que el aire acondicionado del coche no se convierta en un agujero en nuestro bolsillo, también ayudarán a prevenir fallos y alargarán su vida útil.

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El aire acondicionado hace que el consumo suba entre un 5 y un 20% (Gtres).

Bajar la temperatura antes de arrancar

Cuanto más tengas que bajar la temperatura, más energía necesitará el coche para ello y, por lo tanto, más combustible consumirá. Por lo tanto, antes de arrancar hay que intentar enfriar el interior del vehículo. ¿Cómo? Con este sencillo truco: bajar una ventanilla y en el lado opuesto, abrir y cerrar la puerta varias veces. La temperatura puede reducirse hasta ocho grados. 

Entre 21 y 23 grados, la temperatura adecuada

Las altas temperaturas están íntimamente ligadas al verano y se disparan cuando llegan las olas de claro, pero hay que ser racionales con el aire acondicionado del coche. La temperatura ideal oscila entre los 21 y los 23 grados ya que por debajo de ese rango, se consume combustible de forma innecesaria. Además, si exigimos al aire acondicionado que funcione al máximo, el riesgo de que se estropee es mayor.

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¿Aire acondicionado y ventanillas bajadas?

Sí. Aunque parezca contradictorio, no lo es tanto porque es una forma de echar una mano al sistema de aire acondicionado que nos ayudará a ahorrar gasolina o diésel. El aire caliente va hacia arriba porque pesa menos que el frío. Teniendo esto en cuenta, si ponemos en marcha el aire acondicionado y abrimos las ventanillas levemente en los primeros minutos de nuestro viaje, el aire caliente saldrá más rápido dejando su hueco libre para el que está más fresquito.

Sacar partido al climatizador

Hay una opción del climatizador que puede ayudarnos a ahorrar en el consumo y es la alternancia del aire acondicionado con la entrada del aire exterior y el reciclado del mismo. Eso sí, es mejor aplicar este consejo cuando hayamos conseguido la temperatura deseada (y adecuada) para reducir el consumo adicional.

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La temperatura ideal oscila entre los 21 y los 23 grados (Gtres).

Ventanillas abiertas o cerradas: ¿qué es mejor?

Este es uno de los eternos debates del mundo del motor. El coche, ¿consume más, igual o menos con las ventanillas bajadas o con el aire puesto? Todo dependerá de la velocidad a la que se vaya el conductor.

La teoría dice que conducir con las ventanillas bajadas perjudica la aerodinámica del vehículo porque la empeora y sube el consumo. En la práctica, cuando se circula por debajo de 80-90 km/h, la entrada de aire no tiene un gran efecto. Así que si vamos a coger el coche para un trayecto corto y las temperaturas lo permiten, es más recomendable llevar las ventanillas bajadas antes que poner el aire. Obviamente cuando se circula a velocidades más altas, la situación es la contraria. Cuando el vehículo va a 110 km/h o más, es mejor encender el aire porque el ahorro es de 0,3 litros cada 100 kilómetros, aproximadamente.

Eso sí, no podemos olvidar que bajar las ventanillas no quiere decir que la temperatura va a ser la adecuada o tan cómoda como cuando llevamos puesto el aire. Como decíamos, es un gesto con el que se renueva el aire caliente acumulado, se baja la temperatura y se gasta menos combustible porque el aire necesita menos energía para trabajar.