Conmoción en Irlanda por el terrible caso de dos adolescentes que mataron a una niña de 14 años

Se han convertido en los más jóvenes en la historia del país en ser hallados culpables de un asesinato

por Tu otro diario /


El juicio por el crimen de Ana Kriégel, de 14 años, ha conmocionado a la sociedad irlandesa. Esta niña de 14 años fue hallada muerta en mayo de 2018 y ahora un jurado popular ha declarado culpables a dos adolescentes cuya identidad ha sido preservada bajo los seudónimos Chico A y Chico B a lo largo de todo el proceso porque tienen 14 años. Ambos se han convertido en los más jóvenes en ser hallados culpables de un asesinato en la historia del país, que ha asistido perplejo y conmocionado al proceso judicial, según informa el diario irlandés 'The Irish Times'.

Ana Kriégel

La chica apareció muerta en mayo del año pasado (Captura de un vídeo de la BBC).

El padre de uno de los niños salió de la sala donde se leyó el veredicto dando un portazo y un momento después regresó, aplaudiendo y gritando de forma sarcástica: "¡Un niño inocente va a ir a la cárcel!". Sin embargo, había en la escena del crimen abundantes pruebas contra los dos adolescentes. Apareció sangre de la víctima en las ropas y mochilas de los chicos y había rastros de ADN de ellos en el cuerpo de Ana, por lo que hay pocas dudas respecto a su implicación.

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Los condenados se encuentran ahora a la espera de que se dicte sentencia, algo que previsiblemente ocurrirá a mediados de julio, cuando se les aplicarán las penas previstas en la Ley del Menor del año 2001. El Chico A fue condenado por los cargos de asesinato y violación, mientras que el Chico B fue declarado culpable de asesinato.

Los hechos ocurrieron el 14 mayo de 2018, cuando el Chico B convenció a Ana para que fuera con él a una casa abandonada a unos tres kilómetros de su domicilio, en un barrio periférico de Dublín. Allí esperaba el Chico A, disfrazado con una careta de zombi y con un palo y un bloque de cemento. Según ha quedado probado en el juicio, el Chico A violó a Ana y la asesinó a golpes mientras el Chico B miraba sin hacer nada por evitarlo. Ellos tenían en ese momento 13 años. Ella, 14.

Tres días después, en la misma casa donde le arrebataron la vida, la chica apareció desnuda y con múltiples signos de violencia. Había restos biológicos del Chico A en su cuerpo. En las ropas del autor material de los hechos se encontraron restos de sangre de Ana. Una cámara de videovigilancia situaba a los chicos en el lugar de los hechos. Sin embargo, los dos se declararon inocentes. Sus contradicciones en las declaraciones a la policía y en lo que contaron a sus padres terminaron de cerrar el círculo en torno a ellos. Un crimen horrible que ha sacudido a la sociedad irlandesa y que llevará a los dos culpables a pasar tantos años recluidos como dictamine la sentencia que se conocerá en apenas dos semanas.

La familia de Ana, por su parte, encontró alivio en el veredicto del jurado y quiso agradecer la labor desempeñada por la Policía irlandesa, que resolvió el caso de forma rápida y eficaz, y a la Fiscalía. "Ha sido un juicio muy difícil", admitió el magistrado Paul McDermott, que quiso mostrar su agradecimiento especial al jurado, los hombres y mujeres que han tenido que tomar la complicada decisión de declarar culpables a dos niños.