Seis meses usando un iPad Pro como ordenador portátil: esto es todo lo que puede ofrecer

El iPad Pro de Apple ofrece una gran experiencia de usuario como segundo dispositivo

por Juan Antonio Marín /


Cuando fue presentado, un 3 de abril de 2010, el iPad no era más que un iPhone con la pantalla más grande. Un dispositivo creado con las mismas características que su hermano pequeño, a excepción de la pantalla y el procesador. La historia ha cambiado mucho para la tablet de Apple, sobre todo, desde la llegada de los modelos Pro. La inclusión del Apple Pencil, de la funda con teclado Smart Keyboard y, sobre todo, de la potencia de los nuevos procesadores hacen que el iPad sea otra cosa. Esta es la experiencia de usarlo durante seis meses como segundo equipo.

ipad-pro-seis-meses-uso

Así es el iPad Pro con teclado (Unsplash).

El iPad Pro es un dispositivo muy potente, que combina el procesador A12X Bionic, que según la compañía es capaz de realizar 5 billones de operaciones por segundo. Traducido al día a día, este iPad permite trabajar de manera cómoda con los principales programas que un periodista puede necesitar en el trabajo diario. Por ejemplo, la experiencia de procesadores de texto es muy fluida y la pantalla de 11 pulgadas, llevada al extremo y casi sin marcos, hace que sea muy cómodo leer o consumir contenido en vídeo o internet.

Para escribir, el teclado Smart Keyboard es muy cómodo, pero algo caro. En mi caso opté por un teclado inalámbrico de la marca Omoton, que cumple a la perfección con lo que necesito. Es pequeño, portátil, se conecta por Bluetooth y permite utilizar los atajos de teclado que la mayoría de los usuarios ya conocen para desplazarse por el sistema operativo, copiar y pegar texto, lanzar aplicaciones o navegar por internet o por los textos de manera mucho más rápida.

RELACIONADO: Más noticias sobre Tecnología

Aunque sí que es verdad que, para determinadas acciones, como rellenar formularios o subir contenido a un CMS, donde existen muchas opciones, se echa en falta un ratón inalámbrico. Algo que Apple se había negado a implementar desde el lanzamiento de su tablet, alegando que existían otras maneras más cómodas de interactuar con este dispositivo.

Nuevas funcionalidades para equiparar el iPad Pro a los portátiles tradicionales

Sin embargo, con la llegada de iPad OS, presentad en la última conferencia de desarrolladores de Apple, el soporte para conectar un ratón por bluetooth o por USB-C estará disponible. Será solo una función de accesibilidad, pero ya hay muchos desarrolladores probando esta funcionalidad y parece todo un acierto.

Con esta nueva característica, y la posibilidad de conectar un pen drive o un disco duro externo, el iPad Pro puede considerarse totalmente un portátil para la mayoría de usuarios. La gran cantidad de aplicaciones que ofrece la App Store permite desarrollar casi cualquier actividad que requiera del uso de un portátil. Incluso las que requieren más recursos, como pueda ser la edición de vídeo o audio a nivel profesional. Eso sí, con menos peso y una portabilidad mucho mayor, que era lo que, personalmente, yo estaba buscando.

ipad-pro-seis-meses-uso2

Usuaria utilizando el Apple Pencil con el iPad Pro (Unsplash).

La autonomía también es reseñable. En todo este tiempo lo he usado para tomar notas en conferencias, para redactar artículos cuando he estado de viaje, he incluso para editar algunas imágenes y vídeos. El resultado ha sido que he podido hacer lo mismo que con mi ordenador y nunca me he quedado sin batería por el camino, a pesar de darle un uso intensivo. Por lo general, el tiempo de uso que aguanta sin cargar este dispositivo ronda las 7 horas.

Un portátil para (casi) todos

En resumen, a la pregunta de si el iPad Pro puede sustituir a un ordenador portátil para la mayoría de los usuarios, la respuesta es que sí. Gracias al teclado y al Apple Pencil, la mayoría de las tareas de edición, creación de contenidos, consulta y subida de contenidos a redes sociales, envío de mails, organización diaria, comunicaciones y videollamadas, están completamente cubiertas. Todo con una portabilidad y una autonomía bastante interesantes. La barrera entre el ordenador tradicional y la tablet cada vez es más pequeña.