El padre de Pablo Ibar se aferra a la esperanza en una semana crucial para el futuro de su hijo

El jurado dirá los días 22 y 23 de mayo si está a favor de condenar a cadena perpetua o a pena de muerte a Pablo Ibar

por Tu otro diario / Europa Press /


Los próximos días son cruciales para el estadounidense de origen español Pablo Ibar, pues los próximos 22 y 23 de mayo el jurado se pronunciará y recomendará al juez si le debe imponer la pena capital o cadena perpetua por el triple crimen cometido en 1994 en Miramar (Florida, Estados Unidos) por el que se le juzga y por el que ya ha pasado 16 años en el corredor de la muerte. Su padre, el vasco Cándido Ibar, no pierde la esperanza, aunque es consciente de que "el Fiscal va a por todas" para conseguir que su hijo sea condenado a la pena capital.

Pablo y Cándido Ibar

Cándido Ibar, a la derecha, no pierda la esperanza de que su hijo no sea condenado a pena de muerte (Cordon Press)

 "Creo o quiero creer que no va a ser pena de muerte, sino cadena perpetua. Tampoco es muy bueno, pero, entre las dos cosas, es la mejor", ha asegurado Cándido Ibar en declaraciones a Radio Euskadi, recogidas por Europa Press. No es de la misma opinión el portavoz de la Asociación contra la Pena de Muerte Pablo Ibar, Andrés Krakenberger, que cree que, de esta fase del juicio, puede salir una sentencia de pena capital que, en todo caso, será recurrida.

RELACIONADO: El jurado que se retractó del veredicto sobre Pablo Ibar, citado a declarar tras denunciar presiones

Según ha explicado a Europa Press, "el pecado original" está en el veredicto del 19 de junio del Jurado. "Es lo inaudito, lo inaceptable, lo incomprensible, porque lo que se vio en el juicio no era para un veredicto de culpabilidad", ha apuntado. En su opinión, "es sintomático que el primer día laborable inmediatamente después, a primera hora de la mañana, uno de los miembros del jurado, llama y dice que se quiere retractar de lo que votó, porque lo hizo bajo presión, bajo 'bullying'".

"Y el juez, en lugar de anular todo el juicio, que es lo que debería haber hecho, para empezar de nuevo con un jurado nuevo, lo que le interesó era proteger el veredicto, tirar para adelante y quitarse él el marrón lo antes posible", ha apuntado.

Krakenberger considera que, si la recomendación del Jurado es la imposición de la pena de muerte, no es probable que el magistrado, Dennis Bailey, rebaje la condena a cadena perpetua, aunque tiene facultad para hacerlo. "Lo que salga de este jurado es casi seguro lo que va a ser después la sentencia definitiva", ha apuntado.

Entre los testigos citados a declarar por la Fiscalía durante la segunda parte del juicio que ha comenzado este miércoles, se encuentra Natalia Malagón, ahora apellidada López Montoya, que vivía en la casa de Miami Dade, en cuyas inmediaciones fue detenido Ibar en 1994. Según la versión de la mujer, sobre las 2.30 a.m. del 14 de julio, llamaron con fuertes golpes en la puerta de la casa donde convivía. Asegura que, tras abrir, Ibar le amenazó con un cuchillo en el vientre para que se callara.

Durante la declaración de Natalia López Montoya, la defensa protestó en diversas ocasiones, primero, porque se trataba de hechos ya juzgados y, en segundo lugar, porque el procesado fue declarado en su momento culpable de allanamiento de morada y robo de joyas, pero no, por ejemplo, de amenazas con arma blanca. El juez, sin embargo, rechazó todas las protestas de la defensa.

pabloibarEP

Pablo Ibar pasó 16 años en el corredor de la muerte (Europa Press)

Posteriormente, testificaron cuatro familiares de las tres víctimas del triple asesinato del 27 de junio de 1994 en Miramar. Fueron testimonios "muy emotivos", en los que describieron "las terribles pérdidas" que habían sufrido. Entonces, el juez instruyó al Jurado que no tuviera en cuenta estos testimonios como agravantes a la hora de decidir la pena, lo que ocasionó otra protesta de los abogados de Pablo Ibar, al entender que "no tenía sentido convocar a estas víctimas, para, posteriormente, decir al Tribunal popular que no tuviera en cuenta su testimonio, porque, en todo caso, iba a perjudicar al reo.

RELACIONADO: El nuevo juicio a Pablo Ibar se ha financiado, en parte, gracias a una campaña de 'crowdfunding'

Con ello terminó la jornada, a la espera de que el próximo viernes por la tarde se reúna la conferencia de seguimiento del juicio, en la que el magistrado decidirá si admite o no la comparecencia ante el jurado del perito psicólogo de la defensa para argumentar sobre los efectos de una condena a muerte sobre los hijos de Ibar.

El jurado tomará la decisión acerca de la condena el próximo día 22, cuando se procederá a la lectura de las conclusiones de las partes. En la segunda parte del miércoles, el Jurado se retirará ya a deliberar. Se prevé que el tribunal popular no tarde mucho en adoptar una decisión, de forma que el caso puede quedar visto para sentencia esa misma jornada o al día siguiente.

El Jurado recomendará al juez la condena a pena de muerte o la cadena perpetua. Si decide que se le imponga la pena capital, la resolución tiene que ser unánime. De no conseguirse la unanimidad de los miembros del Tribunal popular, la pena sería de cadena perpetua. Si el Jurado recomienda la pena de muerte, el magistrado puede rebajar la condena a cadena perpetua. En todo caso, se prevé que la resolución judicial tarde semanas en dictarse.