Polémica condena a una madre por dar dos bofetadas a su hijo de 10 años

El chico se resistía a ducharse. La mujer ha sido considerada culpable de un delito de maltrato en el ámbito de la violencia doméstica

por Tu otro diario /


La Audiencia de Pontevedra ha ratificado la condena a dos meses de cárcel y seis meses de alejamiento a una madre que propinó dos bofetadas a su hijo de 10 años porque no quería ducharse. Se la considera culpable de un delito de maltrato en el ámbito de la violencia doméstica, según cuenta el diario 'Faro de Vigo'. La pena podrá ser sustituida por trabajos en beneficio de la comunidad o dos meses de localización permanente en sede domiciliaria. La mujer carece de antecedentes penales. 

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Sede de la Audiencia Provincial de Pontevedra (Pvibahu / Wikimedia Commons).

La sentencia original se produjo en el juzgado de lo Penal 4 de Pontevedra y los hechos que se han juzgado tuvieron lugar en mayo del año pasado. Al parecer, se encontraban ambos en el domicilio familiar y la madre le pidió a su hijo que se duchara. Comenzó entonces una discusión que fue subiendo de tono y que la madre finalizó con dos bofetadas en las mejillas, dejándole dos eritemas. En la resolución se precisa que el niño necesitó asistencia facultativa, si bien no precisó de ningún tratamiento médico posterior. Fue el padre del pequeño, que está divorciado de su madre, quien interpuso la denuncia. 

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La sentencia condenatoria fue recurrida por la defensa de la madre, que alegaba que su actuación se enmarca "dentro de su derecho de corrección". No obstante, la Audiencia rechaza el recurso de acuerdo con la jurisprudencia de l Tribunal Supremo al considera que "la reprensión ante una eventual desobediencia (...) nunca puede justificar el uso de la violencia". Además, recuerda que el llamado "derecho de correción" dejó de existir en 2007 tras una reforma legal del Código Civil. La sentencia aún puede ser recurrida ante al Tribunal Supremo. 

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No es la primera vez que se producen sentencias de estas careacterísticas que encienden el debate de hasta dónde puede y debe llegar el derecho de los padres a corregir el mal comportamiento de sus hijos. En 2018, en Cataluña, un padre fue condenado a no ver a su hijo durante un año por pegarle tras hacerse pis en la cama. También produjo polémica en 2017 la sentencia a siete meses de cárcel a un padre que pegó a su hija por llegar tarde.