Madrid da un plazo de un año para que los circos dejen de tener animales

El Ayuntamiento de Madrid desestimó las alegaciones del sector del circo, que pedía por ejemplo una moratoria de seis años para eliminar a los animales de sus espectáculos

por Europa Press /


El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado este jueves el texto definitivo para impedir que los circos con animales salvajes celebren espectáculos en la capital y dará un año de moratoria para que las empresas circenses "reorienten su negocio". La Junta de Gobierno municipal ha aprobado la modificación de la ordenanza reguladora de la Tenencia y Protección de los Animales para introducir esta prohibición y espera que el Pleno municipal pueda ratificarlo este mismo mes de marzo o en abril, por lo que los circos con animales desaparecerán de la capital en la primavera de 2020.

oso en un circo

En la imagen, la actuación de un oso en un circo. (Cordon Press)

La portavoz del Gobierno de Manuela Carmena, Rita Maestre, ha explicado que el Ayuntamiento ha desestimado las alegaciones del sector del circo, que pedía por ejemplo una moratoria de seis años para eliminar a los animales de sus espectáculos, una reivindicación que a juicio de Maestre "dejaría la ordenanza sin efecto". El Gobierno de Manuela Carmena da así cumplimiento a la petición hecha por el Pleno de enero de 2017 -con los votos de PSOE, Ahora Madrid y Cs- de una regulación para prohibir los animales salvajes en los circos.

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Para ello, se basa en una recomendación de la Federación Veterinaria Europea (FVE), adoptada el 6 de junio de 2015, que alerta de que las necesidades de estos animales "no pueden satisfacerse en un circo itinerante, especialmente en lo que respecta al alojamiento y a la posibilidad de expresar comportamientos naturales".

El Gobierno de Manuela Carmena entiende además que el uso de mamíferos salvajes está "injustificado" y tiene además un "escaso o nulo valor educativo, conservacionista y económico" y además incumple la declaración universal de los derechos de los animales de 1987 en la que se recoge que todo animal salvaje tiene derecho a vivir libre en su propio ambiente natural.