Bodoor, la refugiada siria que sueña con ser astronauta para 'escapar de todo lo malo que pasa en la Tierra'

La joven, de 17 años, cree que 'es la forma de escapar de todo lo malo que pasa en la Tierra'

por Europa Press /


Bodoor es una joven siria de 17 años que vive en el campo de refugiados de Azraq, en Jordania, donde acude cada día al colegio, al que presta ayuda UNICEF. A pesar de las "dificultades", se siente "muy afortunada" de poder ir a la escuela y se esfuerza y estudia para ser astrónoma o astronauta y trabajar en la NASA porque cree que es la mejor vía para "escapar de lo malo que pasa en la Tierra".

Bodoor

Bodoor, joven siria de 17 años que vive en un campo de refugiados y estudia para trabajar algún día en la NASA (Europa Press)

"Me he adaptado a mi nueva vida (en el campo de refugiados) lo mejor que he podido. Es difícil, pero tengo que ser fuerte. Tengo que pensar en mi futuro", sostiene en un reportaje realizado por esta organización. Su asignatura favorita es Ciencias y, en especial, los contenidos sobre astronomía: "Me encanta el espacio".

RELACIONADO: Más de la mitad de los niños refugiados en el mundo no tienen acceso a la educación

Cuenta que esta afición surgió un día que se sentó, en medio de la oscuridad, en la puerta de su caravana y miró al cielo y observó las estrellas por primera vez en su vida. "Fue tan hermoso y sorprendente, que decidí aprender más (...) Busqué en Google qué son las galaxias, la Vía Láctea y ahí es decidí convertirme en astrónoma", afirma Bodoor, que comenzó a leer sobre la luna, los planetas, las galaxias, el sol o los asteroides. Según explica, cada vez que observa el cielo se siente "feliz" porque las estrellas "son coloridas y brillantes" y eso le aporta "serenidad". Es más, confiesa que cuando se siente triste o estresada, mira el cielo y se le pasa.

Bodoor es consciente de las dificultades que tienen las niñas como ella de estudiar y llegar a cumplir sus sueños porque la situación de partida de este colectivo es distinta a la de sus iguales varones. "Debería haber igualdad de trato entre niños y niñas porque no hay diferencia entre nosotros. Tenemos cerebro como cualquier niño", asevera.

RELACIONADO: La reacción de dos niños refugiados al ver la nieve por primera vez que ha emocionado a Justin Trudeau

Asegura que el "mayor desafío" para las niñas de su edad es cuando su familia les obliga a casarse sin completar sus estudios y sostiene que esos padres están "completamente equivocados" porque la formación da poder a las mujeres y les hace útiles en la sociedad.

 

"Quiero ver nuestro planeta desde la luna y ver las estrellas más cerca. Si tengo la oportunidad, me veo trabajando en la NASA, en Estados Unidos, o estudiando Astronomía en una universidad de Gran Bretaña", afirma Bodoor, que espera contar con la ayuda y los apoyos necesarios para que esto no se quede solo en un sueño: "No hay nada imposible".