Condenan a 45 años al acusado de matar a dos agentes rurales en Lleida

El jurado descartó cualquier alteración psíquica que le impidiera saber lo que hacía cuando disparó

por EFE /


La Audiencia de Lleida ha condenado a 45 años de prisión a Ismael Rodríguez, acusado de matar a dos agentes rurales el 21 de enero de 2017 en un coto de caza de Aspa (Lleida). El jurado popular consideró a Rodríguez culpable de dos delitos de asesinato con alevosía y atenuante por confesión y ahora la Sala le ha impuesto una pena de 22 años de prisión por cada asesinato, más uno por tenencia ilícita de armas. Además, el acusado deberá pagar una multa de 1.080 euros por un delito contra la fauna.

Juicio Lleida EFE

La Audiencia de Lleida celebra el juicio contra Ismael Rodríguez, un cazador que hace dos años disparó mortalmente y por sorpresa contra dos agentes rurales en un coto de la localidad leridana de Aspa cuando llevaban a cabo un control rutinario. EFE/Archivo

Los hechos se remontan al pasado 241 de enero de 2017, cuando Rodríguez disparó a sangre fría a dos agentes que se acercaron a pedirle la documentación. El informe de las autopsias señaló que los disparos fueron efectuados a corta distancia y que los remató cuando se encontraban ya en suelo. 

A pesar de haber confesado el crimen, el ahora condenado siempre ha mantenido que no recuerda los hechos con claridad. Me quedé en blanco", aseguró. Llegó a declarar que había disparado porque se había puesto muy nervioso. Sin embargo, el jurado descartó en su veredicto cualquier alteración psíquica que le impidiera saber lo que estaba haciendo. La Sala ha considerado que, tras las declaraciones e informes de los diferentes médicos forenses, psiquiatras y psicólogos que estuvieron presentes en el juicio, no se ha demostrado probado que Rodríguez tenga ausencias, epilepsia o trastorno explosivo intermitente.

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Se ha considerado acreditado que la actuación "sorpresiva" de Rodríguez ante la llegada de los agentes eliminó absolutamente las capacidades de defensa de las víctimas", ya que, además, "no podrían esperarse una conducta tan inesperada". Además, añade que los agentes no pudieron ni siquiera activar el botón de alarma del walkie-talkie. Así pues, explica la sentencia, el ataque no fue solo "traicionero y sorpresivo", sino también "completamente inesperado para las víctimas, que no tuvieron ninguna oportunidad de oponer resistencia eficaz al ataque".

El escrito emitido este lunes refuerza la idea de que Rodríguez tuvo que recargar el arma, ya que los agentes habían recibido dos disparos cada uno y la escopeta sólo permitía tres disparos sin recargar. De igual forma, se relatan los informes de forenses y de balística que determinan que las víctimas recibieron dos tiros a diferentes distancias y todos en zonas vitales.

El escrito destaca el atenuante por confesión que tuvo en cuenta el jurado popular a la hora de dictar una acusación para Rodríguez, que consideró probado que el detenido realizó una llamada al 112 comunicando que había matado a dos agentes rurales y el lugar en el que se encontraba.

La Audiencia de Lleida también condena a Rodríguez a pagar una indemnización de 1.077.473,28 euros a las familias de las víctimas. Finalmente, ha condenado a nueve meses de prisión como cooperador necesario criminalmente responsable de un delito de tenencia ilícita de armas a Miguel Ángel Fernández, el otro acusado que tenía a su nombre la escopeta con la que se ejecutó el crimen.