Así forjó el joven millonario británico Ben Francis su imperio de ropa deportiva con solo 19 años

En 2016 su empresa fue la que creció más rápido en todo el Reino Unido

por Tu otro diario /


Ben Francis era un repartidor de pizzas de 19 años cuando comenzó a levantar lo que ahora es todo un imperio. Corría el año 2012 cuando este joven empresario se encerraba en el garaje de la casa de sus padres para diseñar su propia línea de ropa deportiva. Siete años después Gymshark es un gigante textil con un capital de 100 millones de libras (unos 112 millones de euros) que triunfa entre los más jóvenes del Reino Unido. En 2016 fue la empresa que más rápido creció en aquel país.

Ben Francis

Ben Francis (@benfrancis/Instagram).

Ben es todo un amante del fitness. Cuando dio comienzo a su aventura empresarial, vendía suplementos alimenticios y ropa de gimnasio a través de Internet, porque quería encontrar una forma de ganar dinero formando parte de esta industria, según la 'BBC'. Primero comenzó a vender solo suplementos, aunque no le reportaba muchas ganacias por lo que, después de darse cuenta de que la ropa de gimnasio que veía en las tiendas no le gustaba, decidió embarcarse en esa arriesgada hazaña. Su abuela le enseñó a coser y fabricaba unos diez productos al día a mano, según el diario británico 'The Sun'.

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El joven empresario, que vive con su novia canadiense modelo de fitness, Robin Gallant, hizo todo esto mientras estudiaba en la Universidad de Aston a tiempo completo y trabajaba todas las noches como repartidor de pizzas. En declaraciones a la 'BBC', Ben cuenta que se despertaba pronto para ir a la universidad y por la tarde trabajaba en Pizza Hut de 5 de la tarde a 10 de la noche. "Podía responder mensajes de correo electrónico [sobre su negocio] entre entregas. Luego me iba a casa y solucionaba el sitio web, y diseñaba nuevos productos". Esta fue su rutina durante los dos primeros y agotadores años, hasta que el negocio logró unos ingresos de 250.000 libras (unos 281.000 euros) al año. 

Gymshark

Ben vive con su novia modelo de fitness Robin Gallant (@benfrancis/Instagram).

Aunque Gymshark no ha sido la primera empresa que Ben dirige. Antes había estado al frente de dos pequeñas compañías, incluida una aplicación de seguimiento del estado físico. Finalmente, el joven decidió abandonar la universidad y centrarse en Gymshark totalmente. Ahora la empresa tiene 1,2 millones de clientes y 215 empleados en su sede de Solihull. La clave del éxito de la marca ha sido el uso de influencers en las redes sociales para promocionar los productos a sus millones de seguidores.

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Ben cedió el año pasado el título de CEO a Steve Hewitt, un veterano en el mundo de la ropa deportiva que ocupó los cargos principales en Reebok y Adidas. No obstante, el joven aún es accionista mayoritario del imperio que él mismo creó y fabricó desde el humilde garaje de la casa de sus padres.