'Nos gustaría pedir perdón': los niños de la cueva tailandesa hablan por primera vez tras el rescate

En una sala de prensa decorada como si de un campo de fútbol se tratara, los 12 niños más el entrenador han narrado su experiencia

por Tu otro diario /


Felices y sonrientes, así han salido del hospital los niños y el entrenador del equipo de fútbol infantil 'Los Jabalíes Salvajes'. Pero no se dirigían a sus casas, sino a la rueda de prensa en la que han explicado cómo han vivido más de dos semanas en la cueva Tham Luang y qué han sentido durante todo ese tiempo. "Todo el mundo estaba preocupado por nosotros, no tengo palabras, me gustaría verlos otra vez en el futuro", ha señalada uno de los niños a los trabajadores del hospital a su salida. Los niños ya se encuentran bien, tanto físicamente como psicológicamente, por lo que pronto regresarán a sus casas.

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Los Jabalíes Salvajes

'Los Jabalíes Salvajes' en la rueda de prensa (AFP/Getty Images)

Han comenzado su charla con la prensa presentándose. Desde el más pequeño, de 11 años hasta el mayor, que tiene 17, pasando por el propio entrenador del equipo, de 25 años. También han estado presentes los buzos tailandeses que participaron en el rescate. Entraron en la cueva tras un entrenamiento para celebrar el cumpleaños de uno de ellos, pero una tormenta imprevista anegó partes de la caverna y les cortó la salida. "Supimos que nos quedamos atrapados a la vuelta", ha contado el entrenador. Lo primero que hizo al ser consciente de que estaban atrapados fue tranquilizar a los niños, que iban unidos por una cuerda.

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"Pensamos que igual había una solución, una manera de salir. Dije a los niños que teníamos que cavar para dejar salir el agua, pero no fue posible. Entonces pensamos en buscar un lugar para dormir porque estaba cada vez más oscuro", cuenta el adulto."La primera noche rezamos antes de ir a la cama" y no estaba asustado porque "pensé que el día siguiente el agua habría bajado". Además, no llevaban comida y tuvieron que beber del agua que caía por las paredes. Al quinto día planearon alguna forma de salir y se dieron cuenta de que solo había dos soluciones,"esperar un rescate o avanzar", y su decisión fue caminar buscando una zona más alta a la que aún no hubiera llegado el agua. 

Durante la rueda de prensa, uno de los niños ha contado que fue él quien hablaba en inglés con los rescatistas, y que "fue un momento de milagro" cuando vieron que aparecía el primer buzo. "Nos dijeron que nos subiésemos a las rocas con más altura y preguntamos cuántos días teníamos que estar aquí. Nos respondieron que diez días", contaba uno de los niños.

Cueva Tailandia

Han sido arropados por compañeros de otros equipos de fútbol infantil (AFP/Getty Images)

"Después de descubrir a los niños, cuatro de nosotros estábamos allí para mantenerles con energía, con salud", ha contado un miembro de la marina tailandesa. Sobre cómo llevar a cabo el rescate, han contando que "una opción era bucear. Otra era esperar un poco a que bajase el agua", finalmente decidieron dar clases intensivas de buceo a los niños, a los que trataron como si fueran de su familia, según ha contado el entrenador. Una vez supieron cómo sacarían a los niños al exterior, los equipos de rescate dejaron que fuera el entrenador el que decidiera el orden de salida. 

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"Esta experiencia me ha enseñado que no hay que hacer las cosas sin haberlas planeado. A partir de ahora voy a vivir mi vida con cuidado", ha confesado uno de los niños. Otro ha reconocido que de mayor quiere ser futbolista y que "esta experiencia me ha enseñado tolerancia y aguante". Incluso hay uno que de mayor quiere ser buzo de la marina tailandesa "porque quisiera ayudar a los demás".

Los niños han tenido palabras de agradecimiento a todos aquellos que se han preocupado por su rescate y han rendido un pequeño homenaje al buzo fallecido durante las operaciones. Lo primero que harán será ordenarse monjes budistas unas semanas para, de acuerdo con la tradición budista, ganar méritos en favor de Saman Kunan, el veterano que falleció. Además, visiblemente arrepentidos por todo lo ocurrido, han querido pedir perdón públicamente a sus familias. Mientras, el equipo de psicólogos que les acompaña han recomendado que "tengan una vida normal". "Son niños y buenos jugadores de fútbol. Sacarán buenas notas". 

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Termina así la 'aventura' que comenzó el pasado 23 de junio, cuando el equipo de fútbol infantil, 'Los Jabalíes Salvajes', se adentró en la cueva tailandesa que se convertiría en el foco de atención durante 18 días. Más de 1.300 voluntarios han participado en el rescate, que concluyó exitósamente el pasado 10 de julio.