Esta es la dramática historia de Inés Madrigal, el primer caso de bebés robados que se juzga en España

Aún está buscando a sus padres biológicos y reclama que se haga justicia

por Tu otro diario /


Inés Madrigal nació en junio de 1969 en la clínica San Ramón de Madrid y hoy día sabe que sus padres, con quienes creció, no eran los verdaderos. Que les fue entregada al margen de la legalidad. Y que probablemente fue robada. Hasta aquí llegan las certezas de un caso en el que lo más importante para Inés, que actualmente es presidenta de la organización SOS Bebés Robados de Murcia, es saber lo que pasó en realidad. ¿Quiénes fueron sus padres biológicos? "Yo sé que es muy posible que haya pasado todo este proceso y termine igual que comencé, sin tener una respuesta sobre mis orígenes", lamenta en una entrevista en La Sexta. 

Inés Madrigal Juicio Gtresonline

Inés Madrigal a su llegada al juicio, el primero que se celebra en España sobre bebés robados (Gtresonline). 

El de Inés Madrigal es el primer caso de bebés robados que llega a juzgarse (las asociaciones denuncian que se han archivado miles de causas porque se considera que los casos han prescrito o por falta de pruebas). Ella rememora dos fechas clave en su vida. La primera, en 1987 cuando tenía 18 años y sus padres le confesaron que era adoptada. La segunda, en 2010, cuando a leer en la prensa sobre bebés robados le preguntó directamente a su madre y ella lo admitió todo y se prestó a colaborar. 

Gracias a este testimonio y a la lucha de Inés, que se ha prolongado durante ocho años, se sentará en el banquillo el doctor Eduardo Vela, de 85 años, que se enfrenta a una petición de once años de cárcel. El fiscal acusa al doctor Vela de un delito de sustracción de menor de siete años, otro de suposición de parto cometido por facultativo y otro de falsedad en documento oficial y fija, además, una indemnización a Inés Madrigal de 350.000 euros.

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En su relato, la Fiscalía recuerda que entre los años 1961 y 1981 el doctor Vela ejerció como ginecólogo en el sanatorio San Ramón donde su cargo "le confería un control total y disposición sobre los partos y nacimientos que allí se producían". Un sacerdote amigo de Vela le habría comunicado que un matrimonio con problemas de esterilidad deseaba tener un bebé. El acusado convocó el 5 de junio de 1969 a la pareja a una reunión en la que les dijo que les entregaría un bebé y que ocultarían su identidad real mediante la inscripción en el Registro Civil como hijo biológico del matrimonio. Incluso le recomendó a la mujer que fingiese un embarazo colocándose cojines en el vientre o simulando malestar y náuseas. Así se lo confesó a Inés Madrigal su madre adoptiva. 

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Al final todo ello no fue necesario porque pocas horas después del encuentro Vela tuvo acceso a la entrega de una niña recién nacida. Así que un día después convocó de nuevo a la pareja en su despacho para entregarles, sin el consentimiento de sus padres biológicos, un "regalo" que, en realidad, era una niña de pocos días. Vela ya declaró como imputado en diciembre de 2013 en relación con la denuncia del robo de Inés Madrigal, aunque se desvinculó de esa supuesta trama y negó su participación en los hechos, pues aunque reconoció su firma en el certificado de nacimiento de Inés Madrigal dijo que "firmaba cosas sin mirarlas". En la sesión de este miércoles no ha reconocido la firma y ha asegurado que no sabía más que de tema médico. "Yo no le he dado una niña a nadie", asegura. 

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Por su parte, Inés Madrigal, espera los resultados de una prueba de ADN que podría ayudarla a encontra a su familia biológica. Además, en declaraciones a EFE asegura ser consciente del precedente de este juicio para sentar una jurisprudencia que "pase por encima de la prescripción" y consiga que "muchas denuncias congeladas salgan adelante" y "dejen al descubierto el drama de tantas madres, padres e hijos". Aunque, en el mejor de los escenarios, reconoce que el tiempo es un obstáculo insalvable. "Los padres se van muriendo y los culpables van desapareciendo, aunque, si preguntas a una madre si prefiere encontrar a su hijo o encarcelar al culpable, ninguna dudará", afirma.