Citan como investigado al celador que transportaba a la joven sevillana muerta en un ascensor del Hospital de Valme

A.J.F.G. deberá declarar el próximo 18 de junio por el trágico accidente en el que falleció Rocío Cortés, de 25 años, tras haber dado a luz a su tercer hijo

por Tu Otro Diario / Europa Press /


La juez que instruye la causa por el trágico accidente del Hospital Virgen de Valme en agosto de 2017 por el que la joven Rocío Cortés falleció cuando era trasladada en camilla tras dar a luz a su tercer hijo ha citado como investigado al celador que la transportaba. En una providencia, con fecha 9 de mayo y a la que ha tenido acceso Europa Press, la magistrada María Elvira Alberola Mateos manda tomar declaración el próximo 18 de junio a A.J.F.G. Hasta ahora, y después de que los informes técnicos hubiesen descartado un fallo mecánico, el único investigado era el ascensorista, F.C.D., operario de la empresa de ascensores Orona encargada del mantenimiento de los ascensores del hospital, y que ha negado siempre cualquier "intervención o manipulación" que hiciera moverse al ascensor sorpresivamente.

Hospital Valme

Fachada del Hospital de Valme, en Sevilla, donde se produjo el trágico accidente (Europa Press). 

Hasta ahora no se había citado al celador, que tras el trágico accidente permaneció de baja y en tratamiento psicológico. Es más, en agosto del año pasado, el entonces abogado de la famila, Ernesto Sanguino, le exoneró de cualquier responsabilidad y llegó a declarar que intentó salvarla e "hizo lo que debía". En este sentido aseguró que la familia pediría responsabilidades "al propio hospital, a la Junta de Andalucía, como responsable de su gestión, y al fabricante y/o empresa de mantenimiento del ascensor". Respecto al celador defendió que "hizo lo que debía, e incluso tuvo un acto reflejo de intentar salvarla, cumpliendo en todo momento con su labor, conduciendo la camilla desde la cabeza y colocando los pies hacia adelante en el elevador".

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En el atestado policial, fechado el 11 octubre de 2017, y al que ha tenido acceso Europa Press, los agentes concluyen que, "tras haberse descartado los fallos mecánicos, eléctricos y electrónicos del ascensor (...), la única hipótesis factible de la causa del fatal accidente es un fallo humano producido por una manipulación incorrecta del ascensorista". Al hilo, los agentes señalan que, en su declaración policial, este operario manifestó que sobre las 14:30 horas del 20 de agosto se encontraba en su oficina del centro hospitalario y, tras recibir la llamada de la centralita del hospital indicando que un ascensor se encontraba bloqueado, se dirigió a la sala de máquinas, ubicada a 5,77 metros de la oficina. Cuando se encontraba frente a los cuadros de mando, "antes de que le diese tiempo a manipularlos, escuchó un fuerte ruido que le extrañó", por lo que "bajó corriendo a ver qué había ocurrido, encontrándose en la segunda planta del hospital con la víctima atrapada entre las puertas del ascensor", indica la Policía.

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Los investigadores creen que, al margen de lo que el ascensorista haya declarado hasta ahora, podría haberse manipulado el freno de mano. Una técnica que, según explican los agentes, "consiste en accionar manualmente la palanca de freno del ascensor para hacer que este se eleve cuando se encuentra atrapado entre dos plantas", y se utiliza "de manera habitual por los ascensoristas. No obstante, "hay que cumplir una serie de medidas de seguridad previas a su aplicación", como desconectar el interruptor general, comprobar en qué posición se encuentra la cabina e informar al pasajero, o comprobar que todas las puertas están cerradas, todo ello "para evitar que el ascensor suba de manera descontrolada, puesto que al aplicar esta técnica se desactivan todos los elementos de seguridad del mismo".

Según la Policía, la declaración del celador puede resultar muy reveladora, pues es quien puede confirmar si "dichas medidas de seguridad no se efectuaron". Además, las partes estaban a la espera de otro informe pericial que  "ratifique" el elaborado por Atisae y de un informe de la Policía Científica sobre la pérdida de datos de la CPU del ascensor y que los agentes intentan recuperar. Estos datos podrían revelar "el tipo de avería, si existiese, que tuviera el ascensor en el momento previo al siniestro y lo que pasó en el ascensor con posterioridad al mismo".