James Harrison se jubila como donante tras haber salvado la vida a más de 2 millones de bebés

Su sangre posee un raro anticuerpo que, literalmente, salva vidas. Este australiano ha realizado más de 1.000 donaciones, algo realmente excepcional

por Tu otro diario /


James Harrison, también conocido como ‘El hombre del brazo de oro’, es australiano y durante los últimos 60 años ha dedicado su vida a salvar la de millones de bebés, más concretamente a 2,4 millones, según el Servicio de Sangre de la Cruz Roja Australiana. Después de 1.100 donaciones de sangre, James se ha visto obligado ‘retirarse’ a sus 81 años por el bien de su propia salud.

James Harrison

James Harrison ha dedicado su vida a salvar a los demás (Blood Service Australian Red Cross)

¿Cómo es posible que este hombre haya logrado salvar a tantas personas? Resulta que su sangre posee unos anticuerpos únicos que, literalmente, salvan vidas. Con ella se desarrolló una inyección llamada Anti-D para combatir la enfermedad de Rhesus. Esta enfermedad se desarrolla durante el embarazo cuando, por una condición en la sangre de la madre, ésta empieza a atacar los glóbulos del bebé y podría desencadenar en la muerte del nonato.

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Harrison se sometió a una operación de pecho cuando tenía tan solo 14 años, a partir de ese momento su vida cambió y decidió compartir su sangre con cualquier persona que la necesitara al igual que habían hecho desinteresadamente con él. “En 1951 me sometí a una operación de pecho en la que me extrajeron un pulmón”, contaba él mismo en una entrevista con la CNN hace tres años. “Cuando salí de la operación, o un par de días después, mi padre me explicó lo que había ocurrido. Dijo que yo había recibido 13 litros de sangre y que personas desconocidas me habían salvado la vida. Él mismo era un donante, así que dije que cuando yo fuera lo suficientemente mayor, me convertiría en un donante de sangre”, y así lo hizo.

James Harrison

James sonríe a una bebé a la que sostiene en brazos (Blood Service Australian Red Cross)

Poco después de que el australiano se convirtiera en donante recibió una llamada de los médicos. Le explicaron que su sangre podría ser la respuesta a un problema mortal. “En Australia, hasta alrededor de 1967, morían literalmente miles de bebés al año, los doctores no sabían por qué y era terrible” explicaba en 2015 a la CNN Jemma Falkenmire, del Servicio de Sangre de la Cruz Roja Australiana. Gracias a la sangre de James, los doctores pudieron desarrollar la inyección Anti-D, para combatir la enfermedad. Según Falkenmire, Australia fue un país pionero en descubrir a un donante de sangre con este tipo de anticuerpo, algo que en aquella época fue revolucionario. Por eso reconocía que “cada bolsa se sangre es valiosa, pero la sangre de James es particularmente extraordinaria”.

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Aunque los doctores no están seguros de por qué James Harrison ha sido agraciado con esta singular sangre, creen que puede tener su origen en las transfusiones que recibió después de su operación de pecho cuando era un adolescente. No obstante, él no es el único, según el servicio de sangre de la Cruz Roja Australiana en 2015 existían 50 personas con la misma condición. Harrison es considerado todo un héroe nacional, ha ganado numerosos premios entre los que figura la prestigiosa Medalla de la Orden de Australia, y ahora que ha llegado la hora de su retirada, todas aquellas personas a las que salvó la vida están más agradecidas que nunca, por haberles permitido vivir en plenitud.