Conmoción en Francia tras el hallazgo del cadáver de Maëlys, la niña que desapareció el pasado verano y que ha mantenido en vilo al país

El principal sospechoso ha terminado por confesar su asesinato y la madre de la pequeña le califica de 'monstruo'

por Tu otro diario /


"Esta noche, los padres de Maëlys ya no estarán en la ignorancia. Ya saben que su hija ha muerto, que ha sido asesinada". Con estas palabras anunciaba este miércoles Jean-Yves Coquillat, fiscal de Grenoble, el hallazgo de los restos mortales de la pequeña Maëlys, de nueve años, después de que el principal sospechoso de su secuestro, Nordahl Lelandais, se confesara como autor de su muerte. El hombre, de 34 años y encarcelado desde el pasado mes de septiembre, aseguró en su confesion que la muerte de la niña fue accidental, y condujo a las autoridades hasta el lugar donde se hallaban los restos.

Maelys EFE

Cartel con el que las fuerzas de seguridad buscaban a la pequeña. (EFE)

Nordahl Lelandais era un exmilitar y adiestrador canino que, como Maëlys y su familia, había sido invitado a la boda en la que desapareció la pequeña en la madrugada del pasado 27 de agosto. Desde el principio estuvo en el punto de mira de los investigadores de la desparición. Máxime cuando, según adelantó la prensa local, se hallaron en su coche restos de ADN de la pequeña. Pero han sido más de cino meses de espera y angustia en la familia antes de saber qué fue de su hija. La madre de Maëlys, Jennifer Cleyet, ha hecho una dura publicación en su perfil de Facebook en la que arremete contra el asesino de su hija y le desea el "infierno". "Ha hecho falta esperar cino meses y medio para que este monstruo hable por fin. Tú, el asesino de mi hija: Maëlys te rondará día y noche en la prisión hasta que mueras y vayas al infierno". 

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Cleyet se dirige también a su hija que, según lamenta, tenía toda la vida por delante: "Mi pequeño ángel, no te pude proteger de este depredador y esta culpa me perseguirá todavía mucho tiempo. Maëlys, estoy tan orgullosa de ti, eres tan bella y tan alegre... Eres mi maravilla, mi rayo de sol, y siempre estarás en mi corazón. Este monstruo ya no hará daño a nadie". La familia espera que se haga justicia y que ningún otro niño tenga que soportar algo semejante. 

Según la prensa francesa, Lelandais no ha detallado tampoco ahora las circunstancias de la muerte. Durante todo este tiempo ha mantenido que era inocente, y ante las sospechas de la Policía, que sabía que se había afanado en limpiar su vehículo durante horas tras la desaparición, aseguraba que su intención era vendérselo a un amigo. Sin embargo, la situación dio un vuelco cuando, tras desarmar el coche, se encontró una mancha de sangre. Decidió entonces confesar un crimen que según asegura ha sido involuntario, renunciando a dar más detalles hasta que no se recuperara el cuerpo. Según detalló el fiscal los restos fueron finalmente hallados en un apartado barranco de la región montañosa de Chartreuse, un lugar boscoso y escarpado. A Nordahl Lelandais le hizo falta un día entero para identificar el lugar exacto en el que había depositado el cuerpo. Segén su abogado el asesino confeso  "deshecho en lágrimas pidió perdón a los padres de Maëlys, a la propia Maëlys y a los jueces".