Una joven promesa del deporte gana una medalla once meses después de estar al borde la muerte

Conseguía subir al podio el pasado sábado en los Juegos Olímpicos de Invierno tras una impresionante competición que lideró hasta el último momento

por Tu Otro Diario /


Marck McMorris es un deportista canadiense de 24 años que sufrió un aparatoso accidente el pasado mes de marzo. Estaba practicando snowboard - el deporte en el que ha conseguido destacar- en la estación de esquí de Whistler, en el noroeste de Canadá, cuando dio un fatal salto con el que terminó empotrado contra un árbol. El joven ingresó en el hospital y "estaba bastante seguro de que iba a morir", como él mismo confesaría semanas después.

McMorris

McMorris, en el podio el pasado sábado tras ganar la medalla de bronce en la modalidad de Slopestyle de snowboard masculino en los Juegos de PyeongChang (Getty Images)


Tenía un colapso en el pulmón izquierdo y, además, se había roto el bazo y fracturado, la pelvis, la mandíbula y el brazo izquierdo. Por suerte, los médicos pudieron salvarle y, tan solo dos semanas después, Marck escribía un emotivo mensaje en su perfil de Instagram: "Aparentemente muchas cosas pueden cambiar en una semana, así que hoy estoy muy agradecido de estar vivo. Fue en un abrir y cerrar de ojos y no sé cómo puedo agradecer lo suficiente a todo el mundo por rezar y mandarme buenas y sanadoras vibraciones..."

RELACIONADO: El exentrenador del Sevilla mete un gol al cáncer que le diagnosticaron hace unos meses

Aun así, la recuperación total ha sido lenta y ha estado entre seis y siete meses sin hacer nada de deporte. Su vuelta a las pistas ha sido, sin embargo, apoteósica. Este sábado dio un espectáculo impresionante durante una competición de snowboard masculino en los Juegos Olímpicos de Invierno en la que prácticamente lideró al grupo hasta la tercera y última carrera. Aunque a partir de entonces quien más destacó fue el estadounidense Red Gerard -que acabó haciéndose con el oro-, McMorris ganó una merecida medalla de bronce, que fue muy significativa para él. Reconocía que, teniendo en cuenta cómo había estado hacía tanto solo unos meses, cualquier tipo de medalla era una especie de victoria para él.

Marck McMorris

Marck McMorris, dando uno de sus espectaculares saltos de snowboard (Instagram/Marck McMorris)


"Es realmente genial poder hacer snowboard de nuevo". Más aún considerando que, un año antes del accidente en el que casi pierde la vida en narzo de 2017, había sufrido otro incidente en el que se fracturó el fémur y también tuvo que estar otros seis o siete meses sin entrenar. Todos esos meses de descanso y recuperación tienen un costo, ya que mientras él se recupera, otros 'riders' mejoran sus habilidades y sus trucos, por lo que juega en desventaja en cualquier competición. Haber quedado en tercer lugar es todo un mérito digno de alabar en su caso.

Su arduo trabajo y su espíritu de superación le han hecho llegar donde parecía imposible: al podio. A eso hay que sumar que su compañero de equipo, el también canadiense Max Parrot, se alzaba con la medalla de plata en la misma competición. Marck McMorris no puede estar más satisfecho por el logro conseguido.