La comunidad internacional rechaza la iniciativa unilateral de Trump para Jerusalén

Naciones Unidas, la Unión Europea y los principales países árabes han criticado con dureza la decisión de Donald Trump de reconocer Jerusalén como la capital de Israel, mostrando un rechazo global

por EFE /


La ONU, la Unión Europea y los principales países árabes rechazaron la decisión unilateral del presidente de Estados Unidos, Donald Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, y expresaron su grave preocupación por las consecuencias de esta iniciativa.

La comunidad internacional rechaza la iniciativa unilateral de Trump para Jerusalén

Manifestantes gritan consignas contra el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, durante una protesta donde sostienen banderas palestinas hoy frente al consulado de Estados Unidos en Estambul, Turquía. (EFE)

El anuncio de Trump, recibido con profundo agradecimiento en Israel y gran irritación en Palestina, fue criticado por la gran mayoría de las instituciones internacionales, e incluso el papa Francisco pidió sin éxito a Trump que respetara el estatus de Jerusalén antes de que se hiciera oficial la decisión.

El presidente palestino, Mahmud Abás, dijo que el anuncio de Trump viola "todas las resoluciones y acuerdos internacionales" y anima a Israel "a seguir con la política de ocupación, asentamiento y limpieza étnica".

En sentido contrario, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, valoró como "justa y valiente" la decisión, que a su juicio "es un paso importante para la paz porque no hay paz que no incluya Jerusalén como capital del Estado de Israel".

El secretario general de la ONU, António Guterres, reaccionó también al anuncio de Trump para dejar claro que el estatus final de Jerusalén debe ser resuelto en negociaciones directas entre Israel y los palestinos, y recalcó la necesidad de avanzar hacia la solución de dos estados.

Guterres rechazó una vez más las "medidas unilaterales" y advirtió de que cualquier decisión que no sea aceptada por todas las partes "podría poner en peligro la posibilidad de la paz entre israelíes y palestinos".

La Unión Europea también expresó su "grave preocupación" por la decisión de Trump y "las repercusiones que esto puede tener en las perspectivas de paz", indicó la alta representante comunitaria para la Política Exterior, Federica Mogherini, en un comunicado.

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"Deben cumplirse las aspiraciones de ambas partes y se debe encontrar una manera, a través de negociaciones, de resolver el estatus de Jerusalén como la futura capital de ambos Estados", afirmó Mogherini.

Desde Argel, Emmanuel Macron, actual presidente de Francia, calificó de "lamentable" la decisión de su homólogo estadounidense e instó a todas las partes a la calma y a la responsabilidad para "evitar la violencia a toda costa y favorecer el diálogo".

"El compromiso de Francia y Europa es con la solución de los dos estados, Israel y Palestina, viviendo uno al lado del otro en paz y seguridad en fronteras internacionalmente reconocidas, con Jerusalén como capital de ambos", afirmó Macron.

Incluso el Reino Unido, que siempre ha destacado como un aliado fiel de Estados Unidos, criticó esta medida y calificó la decisión del presidente Donald Trump como "poco útil" para la paz

La primera ministra británica, Theresa May, explicó además que el Reino Unido mantiene Tel Aviv como base para su embajada en Israel y "no tiene planes de trasladarla", al tiempo que defendió que el futuro de Jerusalén "debe determinarse en un acuerdo negociado entre israelíes y palestinos".

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Jerusalén debe "en último término, ser la capital compartida de los Estados de Israel y Palestina", dijo May, que resaltó que Londres considera Jerusalén Este como "parte de los territorios palestinos ocupados".

España expresó también su preocupación y advirtió de que alterar el estatus de la ciudad de Jerusalén es una cuestión "extremadamente sensible" que debe ser resuelta mediante "negociación".

Antes de que se produjera la decisión oficial de Trump, el ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, subrayó que "el estatuto de Jerusalén es una cuestión central que debe ser resuelta mediante negociación, es extremadamente sensible alterarlo y eso nos preocupa".

Desde Turquía el ministro de Exteriores, Mevlüt Çavusoglu, condenó el reconocimiento del Gobierno estadounidense de Jerusalén como capital de Israel, una iniciativa que calificó de "irresponsable".

"Esta decisión es una clara violación del derecho internacional y de las decisiones de Naciones Unidas al respecto", dijo el ministro turco en un mensaje difundido en turco y en inglés.

Más tarde, el Ministerio de Exteriores emitió un comunicado en el que recordó que "varias resoluciones de Naciones Unidas subrayan que la cuestión palestina solo se puede resolver mediante un Estado de Palestina soberano, independiente y contiguo, con Jerusalén Este como capital".