Valentín Tejero, el asesino de la pequeña Olga Sangrador en 1992, vuelve a ingresar en prisión

Quedó en libertad, junto a otros muchos criminales, tras la derogación de la ‘doctrina Parot’, en noviembre de 2013

por Agencias /


Juan Manuel Valentín Tejero, asesino de la niña de nueve años vecina de Villalón de Campos (Valladolid) Olga Sangrador, ha sido detenido como presunto autor de abusos sobre una menor y ha ingresado en la prisión madrileña de Soto del Real.

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Juan Manuel Valentín Tejero y la niña Olga Sangrador (EFE)

 

Aunque las fuentes no han concretado el número de menores de los que ha podido abusar, sí han explicado que se está tratando de averiguar si hay más víctimas de las que, por el momento, han constatado.

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Tejero, quien cumplió dos décadas en la cárcel de Herrera de La Mancha (Ciudad Real) por distintas condenas, entre ellas una de 50 años por el rapto, violación y asesinato de Olga Sangrador en 1992, supuestamente habría cometido los hechos las últimas Navidades en Madrid sobre la nieta de un familiar, cuando pasaba unos días con ellos.

CUATRO AÑOS EN LIBERTAD

Valentín Tejero disfrutaba de libertad desde el 27 de noviembre de 2013, cuando la Audiencia de Valladolid ordenó su excarcelación debido a la anulación de la 'doctrina Parot' decretada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), que consideró ilegal la aplicación retroactiva de la misma, que no aplica los beneficios penitenciarios sobre los 30 años de estancia máxima en prisión sino sobre la suma total de las penas.

La decisión de la Audiencia vallisoletana, tribunal que condenó a Tejero a medio siglo de cárcel por el asesinato de Olga Sangrador, contrasta con la postura de la familia de la niña, que pedía que el reo permaneciera entre rejas hasta 2025.

Esta excarcelación se sumó por el mismo motivo y en las mismas fechas a la decisión de la Audiencia de Burgos, que decidió la salida de la cárcel de Pedro Luis Gallego, conocido como 'violador del ascensor', quien fue condenado a 273 años de prisión por el asesinato de la joven burgalesa Marta Obregón en enero de 1992 y la muerte en Valladolid de Leticia Lebrato, de 17 años, en julio del mismo año, además de 18 agresiones sexuales y violaciones.

Precisamente Pedro Luis Gallego fue detenido en junio de este año en Segovia por cuatro supuestas agresiones sexuales en las inmediaciones del hospital madrileño de La Paz, hecho que también generaron una gran alarma social.

No son los únicos violadores que han reincidido tras su salida de la cárcel en aplicación de la sentencia del tribunal de Estrasburgo. Félix Vidal Anido, "el violador del estilete"; Pablo García Ribado, "el violador del portal" y Antonio García Carbonell engrosan la lista.

Los cinco disfrutaban de su libertad cuando reincidieron, una advertencia que de forma reiterada lanzaron asociaciones de mujeres en su día sobre excarcelar "sin control" a este tipo de delincuentes, que no aceptan someterse a ningún tratamiento específico en prisión y a los que se considera internos no rehabilitados.

RAPTO, VIOLACIÓN Y ASESINATO

Olga Sangrador desapareció un 25 de junio de 1992 en la localidad vallisoletana de Villalón de Campos. La policía dirigió sus pesquisas hacia Juan Manuel Valentín Tejero, un delincuente que en ese momento disfrutaba de un permiso penitenciario otorgado por el entonces juez de Vigilancia Penitenciaria, Ignacio Sánchez Yllera, pese a que cumplía condena por tres delitos de abusos deshonestos.

Dos días después, Valentín Tejero confesó la autoría del rapto, violación y asesinato de Olga, de nueve años y cuyo cadáver, enterrado, fue localizado en un pinar de Tudela de Duero.