Un 'interruptor maestro' ayuda a las células cancerosas a sobrevivir al estrés

El mecanismo podría ser crítico a la hora de permitir que las células cancerosas resistan las enormes cantidades de estrés bajo las que se encuentren a medida que se dividen rápidamente y su metabolismo va a toda marcha.

por Tu otro diario /


El interruptor maestro, que se describe este jueves en la revista 'Cell', parece jugar un papel clave en el cáncer de pulmón y de mama y podría ser un objetivo prometedor para futuros fármacos contra el cáncer. Los autores del trabajo, científicos del Instituto de Investigación del Cáncer, de Londres, Reino Unido, mostraron cómo una molécula llamada Brf2 actúa como un sensor químico y apaga la actividad del gen cuando las células normales se encuentran bajo estrés metabólico.

A su vez, envía las células normales a la muerte, evitando que sufran mutaciones potencialmente peligrosas como consecuencia del estrés bajo el que están. Los investigadores creen que las células cancerosas pueden superar este desencadenante de la muerte celular mediante la producción de más Brf2, permitiéndoles sobrevivir y acumular mutaciones, incluso cuando están bajo estrés significativo.

Ya se sabía que las células cancerosas podían soportar mayores niveles de estrés metabólico u oxidativo que las células normales, pero hasta ahora se sabía poco acerca de la forma en la que eran capaces de hacerlo. El nuevo estudio que clarifica esta cuestión fue financiado por el Instituto de Investigación del Cáncer (ICR, por sus siglas en inglés) con el apoyo adicional del Comité de Investigación en Biotecnología y Ciencias Biológicas.

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Los investigadores utilizaron cristalografía de rayos X para examinar la estructura tridimensional de BRF-2 cuando la proteína se encontraba en el acto de reconocimiento de secuencias específicas de ADN. Éste es un mecanismo clave para la activación de la ARN polimerasa III, una pieza de maquinaria celular que se convierte en ciertos genes esenciales en la célula. El equipo encontró que la estructura de la proteína tenía una parte inesperada usada para "sentir" los niveles de estrés oxidativo.

"Las células cancerosas prosperan bajo estrés y creemos que producir más proteína Brf2 puede protegerlas y mantenerlas con vida. Eso no sólo permite a las células cancerosas seguir dividiéndose sino que también aumenta la probabilidad de que mantengan incluso más mutaciones que lleven al cáncer", añade.

El profesor Paul Workman, presidente ejecutivo del Instituto de Investigación del Cáncer, de Londres, concluye: "Este es un estudio fundamental porque revela tanto la estructura como la función de una proteína fascinante que parece jugar un papel crítico en la supervivencia de las células cancerosas. Algunas células cancerosas parecen ser mucho más dependientes de la proteína Brf2 que las células sanas y que podría hacer que sean un objetivo prometedor para tratamientos contra el cáncer en el futuro".