Mundo singular

Así es el Quijote más grande y dulce del mundo

600 kilos de pasta de mazapán han dado cuerpo al ingenioso hidalgo con el objetivo de batir el récord Guinness

por Tu otro diario /


Don Quijote de la Mancha ha cobrado vida en Toledo en la figura "más grande y dulce del mundo", al haber sido elaborada con 600 kilos de pasta de mazapán que han dado cuerpo al ingenioso hidalgo para batir el récord Guinness.

El Centro Cultural San Marcos acogió el acto de presentación del Quijote de Mazapán más grande del mundo, de más de tres metros de altura y con el que la ciudad de Toledo aspira a batir el récord Guinness, dentro de los actos conmemorativos del 400 aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes

Para certificar que la figura merece tal distinción, al acto de presentación, celebrado en el toledano centro cultural San Marcos, asistieron dos testigos oculares y un topógrafo que certificaron que El Quijote elaborado por el obrador Santo Tomé mide 3,60 metros -el récord lo ostenta un caramelo de 3 metros en la ciudad Los Ángeles (Estados Unidos)- y pesa 300 kilos.

Así lo ha explicado su "escultor", el maestro pastelero Antonio Aranda, que el pasado enero se embarcó en la "aventura" de construir este singular Quijote, por encargo del Gobierno de Castilla-La Mancha, como uno de los actos más destacados de la conmemoración del IV centenario de la muerte de Cervantes y por la Capitalidad Española de la Gastronomía que ostenta este año Toledo.

Aranda, que fue Premio Nacional de Escayola con 16 años y lleva gran parte de su vida en el emblemático obrador Santo Tomé, creado hace 160 años, ha detallado que para elaborar esta escultura repostera ha utilizado 600 kilos de pasta de mazapán y ha alterado un poco la receta del obrador al echar un diez por ciento más de azúcar de lo habitual para dotar de más dureza a la pieza.

La obra mide 3,6 metros y pesa unos 700 kilogramos, cuenta con seis piezas, en las que se pueden apreciar los distintos colores de la armadura de Don Quijote, de su lanza y demás accesorios

El resultado ha sido un Quijote en el que se pueden admirar las diferentes tonalidades cromáticas de su yelmo color oro y su armadura gris, gracias a los colores alimentarios utilizados por este maestro, que ha invertido 500 horas de trabajo en su realización.

El coordinador de los actos del IV Centenario de la muerte de Cervantes, Gabriel González, ha dejado claro que "este don Quijote no se puede comer", pues es intención del Gobierno de Castilla-La Mancha exponerlo en otros lugares de España.

Será el mes que viene cuando la organización Guinness World Records pueda validar que efectivamente El Quijote de Mazapán elaborado en Toledo es el más grande del planeta.