Una aplicación móvil para ayudar a pacientes bipolares a autogestionar su enfermedad

La 'app', desarrollada en España, mejora también su adhesión al tratamiento para evitar recaídas

por Europa Press /


El avance ha sido presentado en el XXV Curso Nacional de Actualización en Psiquiatría, celebrado esta semana en Vitoria-Gasteiz, por el psiquiatra de la Unidad de Trastornos Bipolares del Instituto de Neurociencias del Hospital Clínic de Barcelona y el Centro de Investigación Biomédica en Red en Salud Mental (CIBERSAM - G25) del Instituto de Salud Carlos III, Diego Hidalgo-Mazzei.

Aplicaciones para personas bipolares

La aplicación mejora su adhesión al tratamiento y la autogestión de la enfermedad (Pixabay)

 

El especialista ha señalado que "el proyecto SIMPLe tiene como objetivo estudiar la utilidad de los teléfonos móviles inteligentes o smartphones en el seguimiento de pacientes diagnosticados de trastorno bipolar proporcionándoles una herramienta complementaria a su seguimiento médico usual. La primera versión de la aplicación (app), que lleva el mismo nombre, ofrece a partir del registro diario del estado de ánimo, mensajes psicoeducativos personalizados para ayudar a mantener la estabilidad".

La aplicación funciona a través de una interfaz consistente en unos sencillos test que pretenden incorporarse a la rutina diaria de los pacientes con la mínima interferencia posible. También ofrece otras herramientas como el recordatorio de la medicación, registro de eventos estresantes, personalización de síntomas sugerentes de recaídas, y aviso a terceros en situaciones de urgencia, entre otras.

TRASTORNO BIPOLAR

El trastorno bipolar es una enfermedad recurrente crónica que afecta a más del 2 por ciento de la población mundial y tiene una importante repercusión en la vida de quienes la padecen.

En este proceso de desarrollo de la aplicación se involucró a "expertos en trastorno bipolar, psiquiatras, psicólogos, médicos generales, diseñadores gráficos e ingenieros informáticos de más de 10 países" para maximizar la aceptación de la intervención tanto de los pacientes como de los profesionales.