La felicidad de Olivia al recibir una silla de ruedas adaptada para jugar al baloncesto te conmoverá

Apasionada de este deporte, la joven de 13 años tenía que pedir una silla cada vez que quería jugar. Gracias a un programa de ayuda consiguió una y, además, supo que una medallista de oro paraolímpica le dará clases

por Tu otro diario /


Olivia Curcuru es una niña que a los tres años tuvo una lesión en la médula espinal como consecuencia de un atropello y desde entonces ha estado en silla de ruedas. Le encanta el baloncesto aunque su madre, Carolyn, contaba que su amor por los deportes era algo natural. Según se recoge en 'ABC News', el equipo de médicos recomendó a Olivia que se centrara en lo que podía hacer en lugar de lo que no podía.

olivia

Olivia, a la derecha, con la medallista paraolímpica Megan Blunk (The Hartford).

Del baloncesto le gusta mucho “ver a otras personas en sillas de ruedas ... y conocer a otras personas a las que les gusta el baloncesto como yo”, decía en declaraciones recogidas por 'Inside Edition'.

RELACIONADO: La rápida reacción de Shailyn, de 9 años, le salvó la vida a su amiga y ahora todo el mundo la aplaude

Olivia tenía que pedir una silla adaptada cada vez que quería jugar. A través de un programa de ayuda que se dedica a proporcionar equipos adaptados en Estados Unidos la adolescente tuvo una. A esta sorpresa se unió el hecho de que recibirá clases particulares de baloncesto de la jugadora paraolímpica Megan Blunk, que es medallista de oro.

olivia2

Olivia (The Hartford).

Cuando Megan le hizo entrega de la silla, Olivia, que ahora tiene 13 años, dijo que se quedó “realmente sorprendida”. Así contaba cómo lo vivió: “Megan comenzó a anunciar el nombre de una persona, que era yo. Ella siguió mirándome”, decía. Y añadía que sintió “como si todo fuera un sueño… y que en un momento me iba a despertar”. Pero reconoce que hasta ahora no se ha despertado.

Megan, que también sufrió una lesión de médula espinal en 2008, apuntaba que: “sé cómo es tener una silla que se adapte a ti correctamente. Es un cambio de vida y sé lo que va a pasar en su vida al recibir esto, por lo que es emocionante”. Para ella el baloncesto le hizo sentirse bien y con su experiencia pretende eliminar la idea de que estar en una silla de ruedas signifique estar destinado a tener una vida triste. 

Con ejemplos así se han beneficiado personas como Olivia que lanza un mensaje positivo al decir que “si sientes que no puedes hacer una cosa determinada, pero luego ves que otras personas lo hacen, entonces sabes que también puedes hacerlo”.