PROTAGONISTAS

Resuelto 64 años después el misterio de su vida: Steve sabe por fin por qué su madre le abandonó

Después de hacerse una prueba de ADN recibió un correo electrónico de un hombre que le decía: 'Sabes, creo que sé quién es tu madre'

por Tu otro diario /


A Steve lo encontraron dentro de una cabina telefónica cuando tenía dos meses. Era 1954 y estaba junto a una manta y una botella de leche. Ahora se ha sabido qué ocurrió. En aquel año, dos repartidores de pan, Robert Wilson Sr y Robert Wilson Jr, se dieron cuenta de que algo se movía dentro de una cabina. Pronto se convirtió en noticia porque nadie sabía quién era aquel “niño pequeño de ojos azules”, como se le llamó.

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A Steve lo encontraron dentro de una cabina telefónica (@azcentral/Twitter).

Fue adoptado por Stanley y Vivian Dennis, y vivió con ellos en Arizona. Con el paso de los años Steve se hizo quiropráctico, se casó y tuvo dos hijas. Cuando éstas fueron haciéndose mayores le insistieron en que tenía que saber cuál era su familia. Fue entonces, según se recoge en el diario británico 'Mirror', cuando decidió hacerse una prueba de ADN a través de ancestry.com, un sitio donde se puede encontrar el árbol genealógico de cada uno.

A los tres meses los resultados le llevaron a dar con un primo hermano que tenía noticias sobre su pasado. “Me escribió un correo electrónico y me dijo: 'Sabes, creo que sé quién es tu madre. Hemos escuchado a lo largo de nuestras vidas que había un bebé con el que estábamos emparentados y que fue dejado en una cabina telefónica..., como un secreto escondido'", contaba Steve.

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(@azcentral/Twitter).
No mucho tiempo después dio con una hermanastra que le explicó todo. Supo que su madre biológica estaba viva y que cuando él nació tenía 18 años. Parece que el padre le dijo que se casaría con ella si se deshacía del bebé. La madre aceptó, lo dejó en la cabina pero aquel hombre desapareció. Con los años su madre se casó y tuvo otras dos hijas.

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Una vez que se ha enterado de todo lo que pasó con él, Steve tiene pensado en ir a verla, solo por el interés en saber de dónde viene y por si ella quiere contarle algo. En todo caso considera que “mis verdaderos padres, por supuesto, fueron mis padres adoptivos. Sería casi imposible para mí pensar lo contrario”.