PROTAGONISTAS

La aventura de Behan y Jamie, que llevan 10 años navegando con sus hijos… ¡y quieren seguir!

Desde 2008 han recorrido 48 países y unos 93.400 kilómetros en un velero de 14 metros

por Tu otro diario /


Behan y Jamie Gifford decidieron dar un cambio de rumbo a sus vidas. Fue en 2008 y lo hicieron con sus tres hijos, Niall, Mairen y Siobhan, que entonces tenían nueve, seis y cuatro años. Desde entonces se dedican a navegar por el mundo y en estos diez años han recorrido 48 países y 58.000 millas (alrededor de 93.400 kilómetros). Iniciaron el viaje en Washington, Estados Unidos, en un velero de algo más de 14 metros llamado ‘Totem’. Behan y Jamie, además de dejar sus trabajos, sacaron a sus hijos del colegio.

familiaviajera

Behan y Jamie Gifford con sus hijos (Captura del vídeo de 'Inside Edition').

Behan reconoce, según se recoge en el 'Daily Mail', que ha sido “una maravillosa oportunidad de experimentar el mundo”, junto con su familia. Escribe sus vivencias en el blog sailingtotem.com, y cuenta que dejaron atrás una vida perfecta, con trabajos bien remunerados. Allá por 2002, el nacimiento de Mairen, su hija mayor, y el fallecimiento de la madre de Jamie fueron los hechos que les hicieron repensar cuáles eran sus prioridades. Desde que embarcaron han renunciado a muchas cosas pero “no tenemos remordimientos... ahora nuestra familia está muy unida”, asegura.

En un día normal se despiertan cuando sale el sol y se van a dormir cuando se pone. Todos hacen las mismas tareas, lavar la ropa, limpiar el barco etc., y, según destaca Behan los niños no están “marcados por la cultura popular“, al no tener teléfonos móviles. En cuanto a la comida, apunta que en cada lugar que hacen escala aprovechan para ir a los mercados y comprar productos autóctonos.

familiaviajera2

(Instagram/@sailingtotem).

Para financiar esta aventura, que hasta ahora les ha supuesto unos 257.000 euros, cuentan con el dinero que recaudaron durante los 18 meses que trabajaron mientras estuvieron en Australia. Además, tienen ingresos a través de los trabajos que hacen como freelance, y el alquiler de su casa les sirve para cubrir los gastos que cuesta mantenerla. Aunque el mayor de los hijos planea desembarcar para retomar los estudios, la intención de la familia es continuar el periplo hasta que “mi marido o yo nos demos por vencidos o no podamos financiarlo”, asegura Behan, pero hoy por hoy no imaginan esa situación. “Ha sido un viaje increíble hasta ahora”, subraya.

RELACIONADO: Una insólita graduación... ¡por partida quíntuple!