Inaudita la historia de esta mamá que se enteró de que estaba embarazada media hora antes de dar a luz

La joven fue al hospital tras llevar más de 48 horas soportando un dolor cada vez más intenso en el vientre que le indujo a pensar que estaba a punto de morir

por Tu otro diario /


Ally llevó una vida completamente normal -y sin tener ningún tipo de cuidao- durante nueve meses sin saber que estaba embarazada. De repente, un día empezó a sentir unos dolores tan intensos que pensó que iba a morir. No podía ni imaginar que lo que estaba a punto de ocurrir es que iba a dar a luz a un precioso bebé. La historia del increíble embarazo de la estadounidense Ally Opfer sucedió hace ya algo más de un año, pero ella la ha hecho pública ahora al compartirla en la popular página de 'Love what matters'.

Ally Opfer

Ally Opfer y su pequeño Oliver poco después de dar a luz tras ingresar en el hospital sin saber que estaba embarazada (Fabebook/Ally Opfer)

La mañana del 21 de diciembre de 2016 se despertó con un ligero malestar en el vientre que no le impidió acudir a su trabajo como entrenadora de un equipo de 'cheerleaders'. Por la noche, al llegar a casa, había aumentado algo el dolor y decidió tomar un ibuprofeno, pero no solo no mejoró, sino que fue a peor. A pesar de estar exhausta, no logró pegar ojo en toda la noche. Aun así, siguió haciendo vida normal y, por la mañana del día siguiente, incluso ayudó a su padre a mover un sofá. Fue ahí cuando ya no pudo más.

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Ally lloraba de dolor, por lo que su madre sospechó de qué se podría tratar y compró un test de embarazo para que se lo hiciera. El resultado, sin embargo, fue negativo, de modo que la joven se fue a la cama a intentar soportar los cada vez más intensos calamabres de la mejor manera posible.

Sus padres intentaron llevarla al hospital, pero ella se negaba. Cuando por fin consiguieron convencerla, Ally llevaba nada menos que 48 horas sin dormir. El personal del centro hospitalario, al verla, se dispuso a atenderla como a una mujer parturienta, pero ella negó que estuviera embarazada, por lo que una de las enfermeras imaginó entonces que el origen de los dolores podría ser piedras en el riñón.

Oliver David Opfer

Oliver David Opfer el día de su primer cumpleaños, el pasado 23 de diciembre (Facebook/Ally Opfer)


En cuanto los médicos la vieron, las dudas empezaron a disiparse tras hacerle una prueba de ultrasonido. Después, le preguntaron si era madre primeriza y Ally empezó a sentirse contrariada. No entendía nada y respondió que nunca había estado embarazada. Lo que el médico le dijo a continuación la dejó aún más sorprendida: "Bueno, parece que estás embarazada de 38 semanas y tienes 10 centímetros de dilatación. Estás en pleno parto y tenemos que subir para que des a luz, ¡ahora!".

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A pesar de que ya estaba bastante dilatada, surgieron algunas complicaciones, por lo que tuvo que ser sometida a una cesárea de emergencia. A parte de la estupefacción que le había supuesto descubrir que estaba de parto, estaba bastante preocupada porque no había tenido los cuidados habituales durante el embarazo y tenía miedo de que hubiera podido suponerle algún problema al bebé. Por suerte, el pequeño, un precioso niño al que llamó Oliver, nació perfectamente.

Ally reconoció no sentirse preparada para ser madre, pero eso no fue impedimento para recibir con una inmensa alegría a su hijo. Se trataba del primer varón de su familia en 43 años y ella no podía estar más feliz.