Un parto de altos vuelos: Toyin tuvo a su pequeño Jake a 10.500 metros de altura gracias al doctor Sij Hemal

Ella comenzó a sentir molestias y la tripulación buscó a algún médico en el avión. Por suerte estaba Sij Hemal, que pudo asistir el parto sin necesidad de desviar el vuelo

por Tu otro diario /


Toyin Ogundipe era una de las pasajeras del vuelo de Air France que salió de París con destino a Nueva York. Ocurrió hace pocos días y estaba embarazada.

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 (Cleveland Clinic's Glickman Urological and Kidney Institute)

 

A mitad del trayecto uno de los miembros de la tripulación se dirigió al pasaje preguntando si había algún médico a bordo. Toyin estaba sintiendo contracciones muy fuertes y a la llamada respondió Sij Hemal, un residente de urología en un instituto médico de Cleveland. No era el único especialista en cuestiones sanitarias, también viajaba una pediatra francesa.

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Como Toyin se quejaba de dolores en la espalda, el Dr. Hemal creyó en principio que podría tratarse de piedras en el riñón pero cuando le dijo que estaba embarazada “supe que se iba a poner de parto”, contaba él a edition.cnn.com.

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 (Cleveland Clinic's Glickman Urological and Kidney Institute)

 

El Dr. Hemal, de 27 años, volvía a Estados Unidos desde la India adonde había viajado a la boda de un amigo. Había hecho escala en Paris desde Nueva Delhi y a su llegada a Nueva York le quedaba coger otro avión hasta Cleveland. Según se recoge en independent.co.uk., su idea era ver una película, tomar una copa de champán y dormir hasta el aterrizaje, pero según explicaba después "estoy contento de no haber bebido nada".

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Cuando Toyin se puso de parto se pensó en desviar el vuelo y realizar un aterrizaje de emergencia. El lugar más próximo en ese momento, sobrevolaban el sur de Groenlandia, era una base estadounidense en las islas Azores. Sin embargo, el Dr. Hemal aconsejó que se siguiera hasta el aeropuerto de JFK de Nueva York, a pesar de que faltaban cuatro horas de trayecto.

Poco a poco todo se fue acelerando. Al principio las contracciones eran cada diez minutos pero el tiempo se fue reduciendo. En la zona de primera clase, a la que habían llevado a Toyin por tener más espacio, nació el pequeño Jake. Utilizó un cordón de zapatos para atar el cordón umbilical. No era el primer parto para el Dr. Hemal porque en su periodo de prácticas había estado presente en siete nacimientos.

Al aterrizar la madre y el bebé fueron trasladados a un hospital y, horas más tarde, fueron dados de alta. Mientras, el Dr. Hemal con la ayuda del personal del aeropuerto logró embarcar en el siguiente vuelo que le llevó a casa.

El pequeño, cuando sea mayor y sepa lo sucedido, recordará siempre con cariño lo hecho por Sij Hemal, que le ayudó a nacer a más de 10.500 metros de altura.