La tierna historia de amor de Maryanne y Tommy, ambos con síndrome de Down, que llevan 22 años casados

Gracias al apoyo de sus familiares, se convirtieron en la primera pareja con esta alteración genética en contraer matrimonio

por Tu otro diario /


Tommy pidió matrimonio a Maryanne en 1995 con un anillo de juguete. Antes de dar un paso tan importante, él lo consultó con su madre, que le apoyó totalmente en un momento tan especial. Maryanne, por su parte, no se lo pensó dos veces para decirle que sí a su futuro marido.

Maryanne y Tommy Pilling

Maryanne y Tommy Pilling, la primera pareja con síndrome de Down que contrajo matrimonio, en 1995 (Maryanne and Tommy/Facebook)

Se conocieron en un centro para personas con dificultades de aprendizaje, estuvieron saliendo un año y medio y se casaron pocos meses después de que Tommy hincara la rodilla. Contrajeron matrimonio por la Iglesia en la ciudad de Shoeburyness (Reino Unido), rodeados de amigos y familiares.

FOTOGALERÍA: Las fotos de la boda de Tommy y Maryanne

Hubo, sin embargo, quien enturbió tan idílica historia con sus prejuicios y temores; tanto Tommy como Maryanne tienen síndrome de Down, motivo que argüían para que sus padres evitaran la boda. Por suerte, las respectivas familias de la pareja les dieron su apoyo incondicional en lo que iba a ser un paso fundamental en sus vidas.

Algo más de dos décadas después, han demostrado a todos aquellos que no confiaban en ellos y en su amor que se equivocaban. Así lo confirma Maryanne, en declaraciones al periódico británico ‘The Express’: “Tommy y yo nunca discutimos. Quiero muchísimo a mi marido; es mi mejor amigo”.

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Linda, la hermana de ella, ha asegurado a la revista ‘People’ que la relación que tienen es tan especial “porque no entienden las emociones de odio”, de modo que, con 59 y 45 años, respectivamente, Tommy y Maryanne son plenamente felices. Viven solos en su propia casa, puerta con puerta con la madre de ella por si necesitan algo, disfrutando de un amor que ha podido con fuertes obstáculos. Todos, orientados a impedir que cumplieran su sueño de ser marido y mujer, pero salieron vencedores y, con la sonrisa siempre en la cara, esta pareja es el más claro reflejo de la felicidad.