PROTAGONISTAS

El hipnótico truco malabarista de Blayk para demostrar a la policía que está sobrio

Se dirigía a casa en coche y al ir tan despacio los agentes le pararon. Después de hablar con él se dieron cuenta de que se encontraba en buen estado. ¡No te pierdas el vídeo!

por Tu otro diario /


El protagonista de esta curiosa historia se llama Blayk Puckett, tiene 21 años y es estudiante en Arkansas, Estados Unidos. Hace unos días iba conduciendo su coche y lo hacía tan despacio que levantó la sospecha de los policías de un coche patrulla que creyeron que podía estar bajo los efectos del alcohol.

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Los agentes procedieron a darle el alto y el joven giró su vehículo hacia un lado, lo estacionó y se quedó quieto hasta que se acercaron los agentes. Mientras uno le pedía la documentación el otro fue por la parte de atrás del coche y comenzó a grabar la escena. El vídeo con las imágenes captadas por la policía cuenta con más de 2 millones de reproducciones en You Tube.

 

Le preguntaron de dónde venía y él les dijo que de la biblioteca de la universidad y que se dirigía a casa. Continuaron hablando y no tardaron en darse cuenta de que Blayk estaba sobrio. Uno de los agentes presentes, el sargento Keith McKay, apuntaba a la emisora ‘THV11’ que: "Desde el contacto inicial podía decir que… se encontraba bien para conducir”. Además del coche no se desprendía olor alguno.

En la imágenes se ve cómo el joven se bajó del automóvil y los policías le indicaron que llevaba una luz del freno trasero rota. Enseguida, uno de los policías le preguntó qué era lo que llevaba en el bolsillo delantero del pantalón y Puckett le respondió que era un mago, además de estudiante.

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Un agente le comentó en tono de broma que en la placa trasera de la matrícula también aparecía el nombre de ‘malabarista’. Blayk asintió y para demostrarlo les dijo que haría un juego.

Abrió la puerta del asiento de atrás y sacó un juego de mazas. Les advirtió que lo haría pero que como condición tendrían que grabarle con su teléfono móvil, a lo que los agentes accedieron.

Ante la sorpresa y admiración de los policías el joven hizo varios malabares con las mazas pasándoselas, incluso, por detrás de la espalda. Al final, los agentes se despidieron de manera amable y le dijeron que era evidente que estaba sobrio.