Jorge Grau, la mirada de la solidaridad, un empresario con alma

Cuida de los ojos de cientos de refugiados y solicitantes de asilo en España a través de 'Mirada sin Frontera', con ACNUR y CEAR, y acaba de lanzar una última campaña solidaria –con una dotación de 500.000 euros- destinada a pacientes que no tienen suficientes recursos para acceder a la excelencia en la atención ocular

por Tu otro diario /


Apasionado del trabajo y de la vida, empresario cien por cien solidario y presidente del Grupo Oftalmológico Tres Torres (IOTT), un centro de referencia para el mundo en salud ocular, desde finales de los años 90, y una de las clínicas más punteras de España. Lo dice Jorge Grau con otras palabras: “Nuestra cirugía es la más segura que existe”. 

Jorge Grau

Jorge Grau, presidente del Grupo Oftalmológico Tres Torres (imagen cedida por IOTT)

A la atención al paciente y a la más moderna aparatología, IOTT suma investigación, formación de profesionales en escuelas y un gran compromiso social que se traduce de muy diferentes maneras, desde los ambulatorios para el diagnóstico precoz gratuito, al cuidado de personas refugiadas y ayudas en la prevención y tratamiento de patologías oculares en pacientes con escasos recursos económicos.

Señor Grau, ¿dónde marcan ustedes la diferencia? 

En la tecnología, el diagnóstico por imagen –el más puntero-, la apuesta por la medicina preventiva –nos adelantamos al problema- y, por supuesto, el trato cercano. Tenemos un personal muy cualificado y muy consciente de la necesidad que tiene el paciente de recibir cariño, seguridad e información. No es hablar al viento, es explicar todo las veces que sean necesarias. Hablamos de ojos, no de una pierna y hay un gran vacío de información.

Por otra parte, además del diagnóstico, la prevención y el tratamiento de enfermedades oculares, en nuestros centros, también abarcamos –ya a nivel estético-, intervenciones quirúrgicas de párpados, ojeras, patas de gallo, trasplante de cejas naturales… 

España es un país de grandes oftalmólogos y con clínicas muy bien posicionadas a nivel mundial, ¿qué quiere decir cuando afirma que “nuestra cirugía es la más segura que existe”?

Somos la primera y única clínica en España que cuenta con el láser Excimer Amaris 1050RS, capaz de quitar una dioptría en un segundo, sin dolor ni molestia -no necesita puntos de sutura porque no rompe el cristalino- y con un mini post-operatorio, porque la recuperación visual es inmediata. También  hemos sido pioneros en la incorporación del láser de extrema precisión CATALYS, que permite la intervención de cataratas y vista cansada en pocos minutos y para toda la vida. No nos lo estamos inventando es algo real. Se acabó el temor al mal día del cirujano. A esto se une, el microscopio quirúrgico Leika F40, el primero instalado en nuestro país.

Jorge Grau

Dice que es un deber moral y vocacional cuidar de los ojos de las personas con menos recursos. ¿También se consideran pioneros en este campo?

Sí, en determinados aspectos, aunque no somos los únicos ni los primeros. Igualmente, hay mucho que hacer porque en el mundo de la oftalmología, no hay muchas ayudas. Por eso, en 2015, creamos la Fundación IOTT -orientada en exclusiva al ámbito de la Oftalmología- con el ánimo de convertirnos en uno de los referentes en solidaridad. Un compromiso de corazón y de pasito a pasito. No hay que presumir de vocación asistencial, pero nos sentimos con el deber de atender y de dar a conocer lo que hacemos, de lo contrario no tendría sentido. 

Ahora, acabamos de lanzar una campaña –dotada con 500.000 euros-. Poder revertir a la sociedad al menos una parte de lo ganado es otro objetivo. Tenemos el mejor equipo, la mejor tecnología y la mejor disposición para poder sumar algo en la vida de los que tienen menos. Nuestro deseo es llegar a todo el mundo de la mejor manera posible ofreciéndoles la excelencia en nuestro campo.

¿De ahí una 'Mirada sin Frontera'?

Trabajamos con ACNUR (Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) y con CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado) reparando daños oculares. Son personas que sufren patologías extrañas y, a veces, sin solución. Ojos vacíos por disparo o metralla de guerra, desfiguración, traumatismos severos, problemas víricos por falta de alimentación, recursos sanitarios o incluso por los efectos de un clima severo. Es muy gratificante brindar apoyo, ya que no dependemos de nadie. Tenemos suficiente personal para asumirlo, grandes instalaciones, -la microcirugía exige un gran aparataje- y, también, nuestros propios quirófanos. 

Por otra parte, disponemos de ambulatorios para el diagnóstico precoz. En colaboración con distintas concejalías locales, informamos sobre patologías de la visión y realizamos campañas gratuitas de prevención con especial atención al glaucoma y la degeneración macular. En los últimos dos años hemos atendido a más de cuatro mil personas. También controlamos gratuitamente la visión de los niños.

Jorge Grau

Nuestra vida se alarga, pero nuestros ojos envejecen mucho antes, ¿qué hacemos? 

Prevenir –revisión anual-; trabajar con buena luminosidad, controlando la de las pantallas de nuestros dispositivos, proteger nuestros ojos del sol y alimentarnos mejor. Empezando, por ejemplo, por saber que la zanahoria tiene demasiada vitamina “A” y, en exceso, no es buena para la vista, como dice nuestro director médico, el Dr. Emilio Juárez, cofundador de IOTT, y pionero en cirugía refractiva.

Según un estudio del Consejo Internacional de Oftalmología, no es suficiente el número de oftalmólogos para atender la creciente demanda de problemas oculares de la población mundial. La OMS ha estimado que para el año 2020 podría haber más de 76 millones de personas ciegas en el mundo cuya discapacidad es todavía evitable. Estas cifras nos preocupan mucho. También, la fatiga ocular de la mayoría de la población por exceso de horas ante las pantallas electrónicas, el aumento de la miopía en niños y la aparición de presbicia en personas cada vez más jóvenes. Hemos pasado de la oftalmología heroica al láser, pero queda mucho por hacer.