Alberto Palatchi, el millonario dueño de Pronovias, culmina con éxito un sueño empresarial

El presidente y fundador de Pronovias ha vendido la empresa a un fondo de inversión por 550 millones de euros

por Tu otro diario /


La visión empresarial de Alberto Palatchi le sitúa directamente dentro de la historia de la moda nupcial. Con Pronovias innovó de tal manera que es la firma de vestidos de novia elegida por millones de mujeres de todo el mundo para el día más especial de sus vidas. Eso ha desembocado en que la empresa sea valorada por 550 millones de euros, precio por el que ahora la ha vendido al fondo de inversión BC Partners.

Familia Palatchi

Alberto Palatchi junto a sus hijos, Gabriela, Marta y Alberto el pasado mes de abril (Getty Images)

La clave del éxito de Pronovias fue convertir la moda nupcial en accesible para todas las novias. Fue la primera marca de este sector en apostar por el prêt-à-porter, en crear franquicias y en planificar su internacionalización, todo de manos de Alberto Palatchi, un catalán de origen turco y hebreo que, gracias a su plan de negocio, se ha convertido en uno de los hombres más ricos de España.

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El origen de Pronovias es un pequeño establecimiento barcelonés dedicado a la elaboración de bordados, encajes y sedas de gran calidad llamado ‘El suizo’ y fundado en 1922 por Alberto Palatchi Bienveniste, padre del actual presidente.

El hijo transformó ‘El suizo’ en Pronovias y la convirtió en líder mundial en ventas (en la actualidad, cuenta con 4.000 puntos de venta en más de 100 países). En este sentido, fue una de las primeras empresas españolas en llegar a otros países, ya que inició su expansión internacional en 1977 en Holanda.

El último año ha supuesto cambios radicales en los Palatchi. El verano pasado se casó la hija mayor, Gabriela, a los 26 años, con Ediz Elhadef, un conocido empresario turco -también del sector textil-.

En aquel momento, todo parecía perfecto. La boda fue idílica y toda la familia posaba sonriente y aparentemente feliz, pero pocas semanas después se daba a conocer la separación de los padres. Susana Gallardo decidía poner fin a tres décadas de matrimonio con Alberto Palatchi. Seguramente, prefirió esperar a que pasara el enlace para no apesadumbrar a su hija en un día tan señalado.

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Considerada unas de las parejas más sólidas y mejor avenidas entre las grandes fortunas del país, la decisión sorprendió mucho a su entorno. No hubo terceras personas ni disputas tras la ruptura. El divorcio se llevó a cabo de manera amistosa y los dos siguieron trabajando juntos un tiempo; él como presidente y ella, como vicepresidenta.

La fortuna familiar, valorada en 750 millones de euros, se repartió de manera equitativa. Susana se quedó con la casa de Menorca y con un piso en Barcelona, mientras que Alberto ha seguido residiendo en el domicilio conyugal. El patrimonio personal de ella es, sin embargo, mucho mayor, ya que su familia es propietaria de la farmacéutica Almirall. Además, es accionista en La Caixa y en Abertis.

Alberto Palatchi y Susana Gallardo

Alberto Palatchi y Susana Gallardo durante la inauguración de la exposición ‘50 Love Stories’' de Pronovias, en mayo de 2014 (GTRESONLINE)

Al mismo tiempo que la ruptura matrimonial, se iniciaban las negociaciones para vender Pronovias. En estos meses, los pretendientes han sido varios, pero finalmente el caballo ganador ha sido BC Partners, una firma de capital riesgo internacional con más de 15.000 millones de euros en activos bajo gestión.

La venta ha sido más que rentable para Palatchi, que ha ingresado 550 millones de euros por la operación. Aunque él mantiene una presencia minoritaria para seguir vinculado a Pronovias, aleja a toda la familia de la estructura empresarial.

Susana Gallardo ya se marchó de la compañía tras el divorcio -si bien su presencia siempre había sido honorífica- y los hijos han desarrollado sus profesiones en otros ámbitos que nada tienen que ver con la empresa familiar. Quizás por eso la mejor opción era la venta, dada la edad del fundador.

En medio de las conversaciones de cara a encontrar comprador, surgía otra noticia en el plano sentimental del clan, ya que se relacionaba a Palatchi con una de las herederas del imperio Cuétara.

Palatchi está convencido de que BC Partners “están comprometidos en promover la cultura y valores esenciales que diferencian a Pronovias” y de que van a ayudarle a desarrollar todo su potencial. Un potencial surgido del esfuerzo y de las dotes como empresario de Alberto Palatchi, quien convirtió en una multinacional la pequeña tienda de su padre gracias la ilusión de aquel joven emprendedor que, en los años 60, no puso límites a un sueño que parecía imposible.