Cultura

El Museo del Romanticismo recupera la obra de Joan Vilatobà

El Museo del Romanticismo recupera la obra de Joan Vilatobà

Madrid, 05/06/2014 (EFE).- Recuperar, descubrir y homenajear a los fotógrafos españoles es el objetivo de la presente edición de PHotoEspaña que en algunas de sus exposiciones vuelve la mirada a sus orígenes, como el Museo del Romanticismo que descubre al público a Joan Vilatobà.

Considerado como un autor fundamental de la fotografía de principios de siglo XX y uno de los pioneros del pictoralismo en España, la obra de Vilatovà (Sabadell, 1878-1954) es reconocida por los especialistas pero ha estado oculta para el gran público.

"Vilatobà vuelve a Madrid después de un siglo", señaló el comisario de la exposición Josep Casamartina i Parassols, quien recordó la gran exposición que le dedicó el Círculo de Bellas Artes en 1919.

"Se trata de un autor muy famoso a principios de siglo que luego cayó en el olvido más allá del ambiente local de Sabadell. A partir de los años ochenta se produjo un movimiento de recuperación en el que la actividad de Joan Fontcuberta, Marta Gili o Publio López Mondejar, hicieron que volviera a la actualidad", según el comisario.

Una de las imágenes que se hizo más famosa, y que se exhibe en la exposición, es "En qué lugar del cielo te encontraré" (1915) y tanto en ella como en el resto de las que componen la muestra, un total de treinta, se puede apreciar la personal estética de Vilatobà en imágenes cargadas de simbolismo y misterio, en las que la luz, el encuadre, la expresión y el enfoque "se alzan en protagonistas de una iconografía propia".

La investigación que Josep Casamartina i Parassols realiza desde hace años sobre Vilatobà le han llevado a afirmar que el corpus fundamental de la obra del autor catalán se centra entre 1903 y 1910.

Después de unos inicios como pintor, Vilatobà decidió hacerse fotógrafo profesional pero desde la vertiente artística ya que siempre le interesó hacer arte con la fotografía, en la que se centró en tres temas: paisaje, figura y composición, con escenas de corte romántico y simbolista.

También fotografió a músicos, artistas e intelectuales de la época y trabajó sobre todo la técnica del revelado al carbón, a menudo con ampliaciones de gran formato.

Nacido en el seno de una familia republicana, implicada en el espiritismo y la masonería, desertó de la Guerra de Marruecos y estuvo varios años en Francia y Alemania, donde dio sus primeros pasos en el mundo de la fotografía.

A su regreso a Sabadell, en 1903, abrió un estudio y pronto alcanzó fama y reconocimiento en todo el país. Obtuvo, entre otros galardones, la Medalla de Oro en el concurso de La Ilustració Catalana en 1903 y la Medalla de Honor en la Exposición Nacional Fotográfica de Madrid en 1905.

En 1931 decidió dejar la fotografía y dedicarse a la docencia en la Escuela Industrial de Sabadell. En el Archivo Histórico de esta ciudad se encuentran las casi dos mil placas de vidrio depositadas recientemente por sus descendientes, así como fotografías al carbón, plata y platino.